INFILTRADOS: REPRESION POLICIAL EN LA PLAZA DEL CONGRESO

INFILTRADOS: REPRESION POLICIAL EN LA PLAZA DEL CONGRESO

INFILTRADOS: REPRESION POLICIAL EN LA PLAZA DEL CONGRESO

 

La izquierda no duda en que los que armaron las molotov fueron infiltrados: “nadie prepara bombas delante de todos”. La otra hipótesis es que los efectivos dejaron hacer a un grupito anarquista o de izquierda, para usarlo como excusa y vaciar el lugar. El objetivo: evitar la foto con la plaza llena.

La izquierda no duda de que los que armaron las molotov fueron infiltrados: “nadie prepara bombas delante de todos”. La otra hipótesis es que las fuerzas de seguridad dejaron hacer a un grupito anarquista o de izquierda, para usarlo como excusa y vaciar la plaza.

Fueran infiltrados o militantes de izquierda a los que las fuerzas de seguridad dejaron hacer, el análisis de lo ocurrido en la Plaza Congreso confluye en una sola conclusión: en un caso o el otro sirvieron como excusa para arremeter contra la totalidad de los manifestantes presentes y cambiar la foto de la plaza llena de trabajadores que protestan contra la reforma liberal de Milei por la de un grupito violento que agrede a la policía.

En las agrupaciones de izquierda son categóricos: fueron infiltrados. “Nadie arma una bomba molotov en público. Si alguien lo hace, la lleva armada. Acá lo hicieron de manera descarada, para que se vea. Eran infiltrados. No eran militantes como el Gordo Mortero, aquel cuadro de izquierda que sí lanzó proyectiles”. Algunos dirigentes gremiales, en cambio, no descartan que puedan haber sido militantes anarquistas o de izquierda, pero la clave es que las fuerzas de seguridad los dejaron hacer durante largos minutos. “Es evidente que el camión hidrante no les apuntaba. Apuntaba cerca, pero no los movió ni un milímetro. Rompieron veredas, sin que los efectivos hicieran nada. La estrategia fue no intervenir para luego usarlos como justificación para vaciar la plaza”. 24 horas después, la ministra Alejandra Monteoliva actuó, o mejor dicho sobreactuó, un video acusando a 4 supuestos militantes, con nombre y apellido. Sin embargo, en la denuncia presentada por el Ministerio de Seguridad no figura ninguno de los 4 nombres y en el capítulo de pruebas contra los detenidos -cazados en calles cercanas o lejanas- afirma taxativamente “que se encuentran en proceso de análisis”.

Monteoliva lanzó un video, con el viejo estilo de show de Patricia Bullrich, jactándose de tener una carpeta en la que, según dijo, tenía todas las pruebas de que quienes serían 4 de los individuos, que -exageró, “quisieron desestabilizar al país”. Los señaló con nombre y apellido: Matías Enzo Roldán, Federico Alberto Mazzagalli, Denis Alejandro Figueredo y Patricio Hernán Castellán. Este último salió al aire en el programa Argenzuela de C5N señalando que estuvo en la marcha, pero más atrás y sin tirar nada. En principio, Monteoliva no exhibió ninguna evidencia ni contra Castellán ni los demás. Lo hubiera hecho si contara con pruebas porque ya se sabe que Monteoliva-Bullrich ponen el acento en lo mediático.